Nombramientos docentes: un nuevo ataque contra los trabajadores y trabajadoras de la educación

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Jhon Vega Masis
Profesor Estudios Sociales

En febrero inicia el curso lectivo 2010 y desde ya se anuncia un panorama conflictivo similar al de años anteriores. El panorama caótico del inicio del curso no se debe estrictamente a un problema organizativo o a falta de previsión, los hechos que se manifiestan con el arranque del curso lectivo  son la expresión clara y concreta de los efectos de la política neoliberal para la educación aplicada por el gobierno de Oscar Arias y  antecesores.
La falta de aulas, la sobrepoblación de grupos, la falta de materiales, el desempleo o los atrasos en salarios son expresiones de la lógica neoliberal que sistemáticamente se le ha impuesto a la educación pública.
Hoy a menos de un mes del inicio del curso lectivo una vez más los trabajadores y trabajadoras de la educación estamos llamados a responder con fuerza contra las ofensas, ataques y burlas de un gobierno caracterizado por la corrupción, el cinismo y el clientelismo político, que pretende nombrar docentes a dedo y condenar a muchos otros miles al desempleo y la precariedad laboral.

Nombramientos docentes: entre la corrupción y el deterioro en las condiciones de trabajo

La planilla docente del MEP asciende a  cerca de 55000 funcionarios y funcionarias, superando por mucho al resto de planillas del gobierno central. Frente a esta gigantesca planilla el gobierno ha tomado dos medidas complementarias entre sí cuyos efectos se evidencian en el curso lectivo que  esta por iniciar. De un lado el deterioro en las condiciones de trabajo a partir de ataques salariales o del aumento en el tamaño de los grupos para la “reducción de costos”, por citar dos medidas concretas;  del otro, convertir los nombramientos del  MEP en un botín político que por medio de de la corrupción y clientelismo es capitalizado en los procesos electorales como el que se avecina para el 7 de febrero.

La aritmética de la reducción de costos

El deterioro en las condiciones de trabajo docente y la reducción de la inversión en educación se han aplicado a partir de medidas como el aumento en la cantidad de estudiantes por aula. Con el  aumento en el tamaño de los grupos a 35 o 40 estudiantes el gobierno deja de invertir miles de millones de colones en contrataciones de nuevos docentes o en la construcción de más aulas. Veamos un ejemplo de lo que podríamos llamar la aritmética de la reducción de costos en la educación secundaria, que significa el desempleo para muchos docentes.

Si en un colegio hay 30 grupos de 25 estudiantes por aula y cada uno de esos grupos recibe 5 lecciones semanales en una asignatura, el MEP debería contratar a cuatro docentes para asumir dichas lecciones (150 en total), pero si esos grupos se aumentan a 40 estudiantes se tendría un máximo de 19 grupos para lo cual el MEP podría contratar solo dos profesores para un máximo de 95 lecciones en dicha asignatura. En esta simple operación aritmética el MEP se ahorra los salarios de dos o tres docentes por asignatura y la construcción de un significativo número de aulas. Si multiplicamos esa operación por 1000 colegios el MEP se estaría ahorrando la contratación de más de 2000 nuevos docentes en una sola asignatura, siendo congruente con la política neoliberal de reducir la inversión pública en educación y afectando directamente a estudiantes y profesores.

Es la lógica neoliberal es la que ha llevado al desempleo y la precariedad laboral a muchos docentes. Según el II Informe Estado de la Educación es hasta 1994 cuando en nuestro país  se presento una “sobre oferta de docentes”, de forma coincidente con la política neoliberal de austeridad en el gasto público mediante la cual  el Estado dejó de invertir en infraestructura, en mejoras a las condiciones de estudio (becas, comedores, transporte estudiantil, etc.) ó en materiales educativos. Con la implementación de los Programas de Ajuste Estructural se le puso tope a los salarios de los trabajadores y trabajadoras de la educación  y se impuso el deterioro generalizado de las condiciones de trabajo (pensiones, aumento en la cantidad estudiantes por grupos, aumento del interinazgo, etc.).
Los actuales problemas relacionados con los nombramientos son parte de los efectos de la lógica neoliberal que estamos llamados a combatir de forma consciente y consecuente para garantizar empleos dignos y una educación verdaderamente pública.

Dando clases quienes  pegan más banderas

En reiteradas ocasiones medios de comunicación nacional han denunciado lo que para los trabajadores y trabajadoras de la educación no es ningún secreto, el festín político con los nombramientos docentes por parte de partidos como el PUSC y el PLN, quienes a través de sus diputados, ministros, viceministros, alcaldes, regidores, funcionarios de casa presidencial…, nombran a dedo a familiares, conyugues, amigos, primos, pega banderas, fiscales de mesa… como forma de devolver favores electorales y garantizar un caudal electoral que les permita una nueva elección o repetir en la silla del congreso.  
En el presente gobierno nombres como los de Álvaro Alpízar (director de Personal del MEP), Edwin Hernández (subdirector de Personal),  José Lino Rodríguez (viceministro administrativo), Olivier Jiménez (diputado del PLN), por citar solo unos pocos de los cuales hemos conocido, han estado asociados a la corrupción en los nombramientos del MEP. Estos hechos y muchos otros que no saltan a la luz pública son los que explican por que durante cuatro años el gobierno de Oscar Arias nombró a los docentes saltándose los mecanismos legales de selección y contratación.
Durante la administración Arias no hubo un proceso de selección y nombramiento docente conforme lo establece la legislación nacional, los nombramientos recayeron sobre las voluntades de la dirección de personal del MEP y de las direcciones regionales, quienes a discreción y con el ya conocido mecanismo del compadre hablado nombraron a gran parte de la planilla del magisterio. Es por eso que el concurso docente del 2007, que nunca se utilizó por que se perdieron las computadoras y se argumentaron fallas técnicas mientras que ahora el servicio civil lo desempolva, o la llamada actualización del registro de elegibles del año 2009, no son más que mecanismo burocráticos detrás de los cuales el gobierno pretende ocultar la corrupción que corrompe la educación pública y que hoy estamos llamados a denunciar.
Mediante la corrupción en los nombramientos para el presente ciclo es que el actual gobierno pretende garantizar la estructura electoral de Laura Chinchilla. Desde ya hacen fila en la oficina de nombramientos del PLN las propuestas de nombramientos para el 2010, por eso no nos extrañemos que en este 2010 nos encontremos dando clases a aquellos que hayan pegado más banderas.
¿Qué hacer frente a los problemas con los  nombramientos docentes?

Como señalamos anteriormente la situación que muchos docentes vivimos hoy, donde esta amenazada nuestra estabilidad laboral y nuestras posibilidades de conseguir empleo, es una expresión concreta de la política neoliberal aplicada a la educación y de las formas corruptas de gobierno mediante las cuales los grupos económicos reproducen sus privilegios. Frente a esta situación es necesaria una lucha consecuente de las organizaciones del magisterio nacional contra la política neoliberal para la educación y sus efectos concretos, donde la APSE por su luchas recientes esta llamada a tomar la iniciativa.
Frente al problema concreto de los nombramientos docentes es necesaria una lucha unitaria, convocada desde las organizaciones sindicales del magisterio nacional, para garantizar la estabilidad laboral y el pleno empleo para los trabajadores de la educación, acabando a su vez con la estructura clientelar de nombramientos vigente.
Una acción urgente es la convocatoria nacional a todos los docentes titulados que hoy no tienen empleo, a los docentes interinos que no tienen asegurada una estabilidad laboral y a los docentes en propiedad que están llamados a defender la educación pública y luchar por mejores condiciones de trabajo, donde de forma democrática discutamos la necesidad de organizarnos colectivamente y luchar por medio de la movilización para garantizar una contratación digna de los trabajadores y trabajadoras de la educación.
Dentro de las consignas de lucha que se han venido planteando en años anteriores  es necesario levantar con fuerza en la actualidad la exigencia de un máximo de 25 estudiantes por aula, que garantice las condiciones ambientales y pedagógicas en las aulas y además la contratación de los nuevos docentes que hoy se gradúan de nuestras universidades y no consiguen empleo.
Junto a esta consigna que aglutina los diversos sectores es necesario exigir el fin de las arbitrariedades en cuanto a los nombramientos docentes y al manejo de los atestados académicos en el MEP. Por todos es conocido los retrasos de años en la actualización y apertura de expedientes en el departamento de recursos humanos del MEP, lo cual significa que por años compañeros y compañeras docentes han trabajado sin el reconocimiento salarial de su categoría profesional real o filas interminables de días enteros para escuchar un no como respuesta en la ventanilla de recursos humanos. Es necesario que exijamos la actualización inmediata de los expedientes de los trabajadores y trabajadoras de la educación, bajo la inspección de las organizaciones sindicales, que asegure el reconocimiento de la categoría profesional real de los funcionarios del MEP.

La lucha por más presupuesto es una tarea urgente

Estas y muchas otras luchas que los docentes estamos llamados a dar en este 2010 deben ser parte de nuestra lucha más general por la defensa de una educación pública, gratuita y de acceso igualitario en todos sus niveles que tiene como eje central la lucha por más presupuesto para la educación. Tenemos entonces como tarea inmediata luchar contra el desfinanciamiento de la educación pública  exigiendo que se garantice el aumento del presupuesto de forma inmediata, asignando como mínimo un 8 % del PIB para la educación. El llamado por el 8% significa una demanda concreta y tangible de recursos que nos permiten avanzar hacia una mayor inversión en educación para satisfacer las necesidades de trabajadores, trabajadoras, estudiantes, padres y madres de familias.
La apertura de nuevas plazas y la construcción de más aulas para garantizar grupos de 25 estudiantes, acabar con la inestabilidad en el empleo y con la sobre explotación de los trabajadores y trabajadoras de la educación, la eliminación del interinazgo, el aumento en salarios, el reconocimiento pleno del tiempo laboral invertido (lecciones de planeamiento) son medidas concretas que solo pueden ser garantizadas y sostenidas en el tiempo si arrancamos por la fuerza de la movilización un aumento inmediato en el presupuesto de la educación, empezado por exigir un 8 % del PIB en el presupuesto del 2010

En estos momentos ningún docente solidario y comprometido con la defensa de la educación pública  puede iniciar el ciclo lectivo sentado tranquilamente en su escritorio, viendo como el gobierno destruye la educación pública y condena al desempleo y a la precariedad laboral a miles de docentes. Es hora de levantar la voz, tan alto como sea necesario para que nuestras consignas sean escuchadas.