Luchar por mejores salarios y contra la crisis económica

Julio Antonio Guevara
“La magnitud y la furia de esta crisis serán mucho mayores que en las depresiones anteriores. Cuando estalle, los obreros no tendrán más solución que exigir remedidos sociales radicales” (Engels, 1845)
El aumento para los “Profesionales” y los “No Profesionales”
De igual forma, el gobierno se ha escudado en la crisis económica para no llevar acabo el aumento acordado para el sector Profesional del Gobierno Central, ofrecido por el gobierno en el 2007 y el cual se aplicaría en tractos hasta finales del actual gobierno en 2010, para compensar la deuda salarial acumulada por más de veinte años. Dentro de este aumento se incluía a los docentes, quienes lograron ser incorporados luego de la huelga nacional convocada por la APSE entre marzo y abril de 2008.
Los acuerdos luego de la movilización
Luego del 1 de abril los sindicatos acordaron firmar con el gobierno un documento que no resuelve los problemas salariales y tiende una cortina de humo que solo sirve para desmovilizar. La exigencia al gobierno era muy clara y concreta: la aplicación del estudio salarial de mercado efectuada por el SC. Ahora se accede a firmar un documento que concede más plazos al gobierno y que no da ninguna garantía para los “No Profesionales”, lo único que señala el documento es que “la Dirección General de Servicio Civil, presentará a más tardar el día cuatro de mayo de dos mil nueve, un estudio técnico salarial” y que el “día 11 de mayo al ser las quince horas, en el Despacho del Ministro de Hacienda se presentará a los representantes Sindicales la propuesta Gubernamental de ajuste salarial” (Acuerdo gobierno-sindicatos 13/04/2009).
Aumento salarial y crisis económica
La movilización del 1 de abril reviste de gran importancia puesto que se da en el marco de una crisis económica mundial, frente a la cual el gobierno pretende descargar sus efectos sobre el conjunto de la clase trabajadora. Esta lucha salarial no puede ser desvinculada de la lucha general por evitar que los efectos de la crisis se descarguen sobre los hombros de la clase trabajadora.
Mientras los gobiernos destinan miles de millones para “salvar” la banca rota de los empresarios y banqueros se pretende obligar a la clase trabajadora a padecer todo tipo de restricciones. Luchar en la actualidad por mejores salarios implica luchar con todas las fuerzas contra la crisis económica mediante la movilización, exigiendo que la crisis la paguen los empresarios y banqueros, quienes son los únicos responsables de ella.
No obstante, como es usual en algunas direcciones oportunistas, conciliadoras y propatronales como la ANEP y la Central Social Juanito Mora (CSJM) las declaraciones políticas giraron entorno a desvincular la lucha de los no profesionales de la lucha contra la crisis económica y a renunciar de forma consiente a la movilización para apostar los esfuerzos únicamente en las elecciones del 2010. Estas organizaciones se suman a la convocatoria pero no garantizan una movilización efectiva, por el contrario se ubica del lado del gobierno y las cámaras empresariales, privilegiando la concertación con ellos por sobre la movilización de los trabajadores y trabajadoras.
Esto nos parece aún más lamentable cuando el grueso de la movilización fue garantizada por el magisterio y principalmente por el APSE, pero quien marcó la pauta política en la opinión pública fue la ANEP.
Unidad para enfrentar la crisis: contra los intentos de concertación de la ANEP
La crisis económica nos plantea de forma urgente la necesidad de la unidad de la clase trabajadora; los marxistas revolucionarios hemos defendido siempre que “si el obrero intenta negociar separadamente con el capitalista es vencido con facilidad y se ha de rendir sin condiciones; en cambio, si todos los obreros de un ramo constituyen una poderosa organización…entonces -y solo entonces - tienen la posibilidad de obtener la porción que, de acuerdo con la constitución económica de la sociedad actual, se puede llamar un salario justo…” (Engels, 1845).
Esta unidad debe darse sobre la base de un programa independiente de la clase trabajadora para enfrentar la crisis, discutido y votado democráticamente. Un programa que evidentemente no va a tener el apoyo de los empresarios y políticos burgueses, por lo que solamente los trabajadores y trabajadoras organizados y movilizados pueden garantizarlo.
Para garantizar la unidad y el triunfo de la clase trabajadora es necesario luchar contra las intenciones conciliadoras de algunos burócratas sindicales como la dirigencia de ANEP, quienes dicen que “a lo mejor ha llegado el momento de bajar la intensidad de la polarización que nos consume para que los sectores productivos y los sectores laborales nos sentemos, cara a cara, conjuntando esfuerzos…quizás es conveniente un diálogo directo empresarios-sindicatos,¿no lo creen así, señores de la UCCAEP? (Extra, 29/02/2009).
La ANEP y la CSJM se ponen del lado de los empresarios y renuncian claramente a una lucha consecuente de la clase trabajadora contra la crisis económica, pretendiendo que todos los problemas se solucionen en 2010 por la vía de las elecciones y haciendo tribuna con los empresarios y políticos burgueses responsables de la crisis. ¿Cuáles esfuerzos podemos conjuntar con empresarios si son ellos los únicos responsables de la crisis y su apuesta para salir de ella es aumentar la explotación de los trabajadores?
Desde el MAS, hacemos un llamado al movimiento sindical a diferenciarse de esta agenda de concertación y sumarse a la jornada nacional de lucha del 5 junio, votada por el encuentro nacional de organizaciones populares. Especialmente a la APSE que viene sosteniendo una política de lucha contra el gobierno de los Arias.
Por un programa independiente de la clase trabajadora y discutido democráticamente para enfrentar la crisis.