Solo la Movilización Estudiantil, enfrentara la crisis de la Educación y a los Arias

Por Diego Mesen
Los últimos meses de impacto de la crisis económica y la implementación del Plan Escudo de Arias amenazan con profundizar el deterioro que las políticas neoliberales de los últimos 30 años le han generado a la educación pública en nuestro país.
Ya las políticas neoliberales que se venían aplicando a nivel internacional con respecto a la educación han generado en nuestro continente serios problemas en las condiciones de estudio de miles de estudiantes tanto de secundaria como de universidad hasta el punto de amenazar el derecho universal a la educación. Reducciones de presupuesto y políticas de privatización de la educación han sido promovidas por organismos internacionales y aplicadas por todos los gobiernos de América Latina desde los años ochenta.
Producto de la desinversión a la que los gobiernos de los últimos años han sometido la educación pública (a la que no han vuelto ha destinar el 6% del PIB que manda la Constitución desde los años ochenta), es que cada vez más jóvenes se ven forzados a abandonar el colegio o que les sea imposible accesar a la universidad.
Las cifras son claras, según el II Estado de la Educación, de la población joven entre 17 y 18 años apenas un 13% logra concluir sus estudios secundarios y un promedio de 168, 500 jóvenes al año queda por fuera o con una secundaria inconclusa.
Las políticas de los últimos gobiernos y CONARE: Desfinanciamiento/Privatización de las Universidades Públicas
A nivel de las Universidades Estatales lo que se experimenta desde hace años es un desfinanciamiento progresivo expresado en la caída del porcentaje del gasto en educación del gobierno correspondiente a Educación Superior (27% en el 90 a 18% para 2003), la considerable baja del presupuesto universitario (FEES) anterior a los noventas que apenas ahora comienza a acercarse a su nivel anterior.
Este desfinanciamiento ha sido acompañado de políticas de privatización de exclusivo beneficio para las empresas, la más escandalosa de dichas políticas de privatización de las Universidades Estatales corresponde al Fondo del Sistema. Esto consiste en una porción del FEES creada en el último Convenio, que el CONARE destina para financiar proyectos enteramente subordinados a suplir las necesidades tecnológicas de grandes empresas.
Una gran parte de este Fondo se destina a centros de investigación como el Centro Nacional de Alta Tecnología (CENAT) y el Centro de Innovación en Biotecnología (CENIBIOT) que investigan en temáticas de exclusivo interés de empresas transnacionales como la nanotecnología, la investigación de nuevas variedades para agroindustria, etc.
Este Fondo del Sistema se calcula mediante un porcentaje de los recursos adicionales que recibe el FEES cada año según el Convenio de Financiación que rija. Para este 2009 el FS consistirá en un 50% de los recursos adicionales del FEES. Esto significa que la mitad del crecimiento presupuestario de las universidades al año esta siendo unilateralmente destinado a financiar investigación tecnológica de punta para las transnacionales en vez de ser utilizado para suplir las graves necesidades del estudiantado universitario o incluso aumentar el nivel de acceso de los y las jóvenes de menores ingresos a la universidad.
La educación pública costarricense frente a la crisis económica mundial
Sumado al deterioro de la educación pública a lo largo de estos años actualmente las medidas que esta impulsando el gobierno para enfrentar la crisis amenazan con profundizar este deterioro.
Por ejemplo el recorte del presupuesto de las universidades estatales que intento el gobierno, y ahora congela con miras a aplicarlo para otra ocasión, además de ser una continuidad de la política de desfinanciamiento de los gobiernos neoliberales de los últimos años, corresponde a una medida más del famoso “Plan Escudo” con el que el que más bien el gobierno de Arias, le esta pasando la factura de la crisis económica a los trabajadores y a los estudiantes.
En un nivel más general se puede decir también que este Plan no plantea solución alguna a los galopantes aumentos en el precio de los alimentos, la electricidad y los transportes y ahora de los útiles escolares que vienen de todo el 2008, y más bien le suma medidas de a escala nacional del plan escudo que pretenden 1) repartir empleos de miseria acortando las jornadas laborales y los salarios supuestamente para evitar el desempleo (la llamada Ley de Protección al Empleo), y 2) flexibilizar la legislación laboral para facilitar las ganancias de las empresas en medio de la crisis.
Una Propuesta desde Movimiento al Socialismo
Ante esta situación nuestro partido se ha propuesto contribuir a la organización de un Movimiento Estudiantil de carácter nacional que se plantee la necesidad de enfrentar la política educativa del gobierno así como su plan escudo en el entendido de que viene a profundizar el deterioro de la educación pública.
Esto lo hemos hecho trabajando junto a otros activistas desde la FEUCR por la organización de este I Encuentro Nacional de Estudiantes a realizarse este 14 de Marzo. En este Encuentro creemos fundamental que se reorganice un Movimiento Estudiantil que defienda la educación pública de la política educativa del neoliberalismo y sobre todo de las políticas con que el gobierno enfrenta la crisis cargando el peso sobre los hombros de los trabajadores y los estudiantes.
Ante esto proponemos que I ENE vote un verdadero programa para que los y las estudiantes enfrentemos la crisis y podamos quedarnos estudiando en las mejores condiciones: movilizándonos nacionalmente por un aumento del 8% del PIB en el presupuesto para la educación que se invierta en becas y pasajes que mejoren nuestras posibilidades de estudio. Además porque se diseñe y aplique un verdadero plan de obras públicas que venga a solventar el problema de los despidos en el sector de construcción y resuelva el problema de infraestructura educativa del país.
A nivel de la Educación superior planteamos un rechazo rotundo a todo intento de recorte presupuestario por parte del gobierno y la lucha por participación estudiantil en la negociación del FEES y un aumento de un 1,5% del PIB que debe ser invertido en más becas, en ampliación de las residencias y en resolver el problema de la falta de cupos mediante la contratación de plazas en propiedad en horarios nocturnos.