Es necesario redoblar la lucha por el 8% del PIB para la educación

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Diego Mesen  

Para este 2009, nuestro trabajo político en la Universidad de Costa Rica, tanto estudiantil como en el sector de trabajadores, se ha concentrado en luchar por un aumento de al menos un 8% del PIB en el presupuesto para la educación pública,  en el marco de la discusión de presupuesto nacional que realiza la Asamblea Legislativa en Setiembre. 

El presente artículo tiene como objetivo hacer  un recuento del abordaje que nuestra agrupación le ha dado a este tema  a partir de su actividad en el movimiento estudiantil y de precisar la forma más adecuada en la que actualmente se puede plantear la lucha por dicho aumento.  

La lucha por el 8% se enmarca en un contexto en donde los efectos de decenas de años de aplicación del programa imperialista para la educación (centralmente caracterizado por el desfinanciamiento de la educación pública y la privatización de  sus sectores más lucrativos, en especial los universitarios) se combinan con la política del gobierno de Arias para enfrentar la crisis económica trasladándole los costos de la crisis económica a la clase trabajadora y la juventud.

Esta combinación se muestra con toda claridad en el hecho de que Oscar Arias plantee la profundización de dicha política de desfinanciamiento 1) negándose a aumentar el presupuesto para la educación pública al 8% del PIB durante toda su campaña y recientemente 2) reteniendo, en acuerdo con los rectores, casi un 5% (9 mil millones) del presupuesto universitario de 2009, con el cuento de que en lugar de recortarlo como se planeaba, lo girará en 2010 con la condición de que el CONARE lo invierta para desarrollar Centros de Transferencia Tecnológica  en las cuatro universidades. 

El gobierno de Arias, que cuenta ahora con la complicidad del Consejo Nacional de Rectores, lleva adelante una política de desfinanciar a las universidades estatales y planea posponer la negociación del presupuesto universitario (FEES) para saltarse la presión del año electoral y recortarlo con mayor facilidad en 2010.     

No hace falta decir que dicha política profundizará la crisis de la educación pública por la que pasa nuestro país desde hace años, en donde actualmente, según el II Estado de la Educación, tan solo un 13% de la población entre 17 y 18 años logra concluir sus estudios secundarios y apenas  un 11% de la población universitaria estatal proviene a familias de ingresos bajos (de 236 mil colones mensuales ) frente a un 48% que proviene de los sectores con altos ingresos ( de 620 mil colones en para arriba). 

Ante esto, nuestro partido, desde su intervención en la FEUCR, se dio a la tarea durante la primera mitad del 2009, de posicionar la urgencia de dicho aumento a nivel nacional. Producto de esta política fueron el Encuentro Nacional de Estudiantes del 14 de marzo, el Encuentro Nacional de Lucha del 25 de Abril y las movilizaciones del 27 de marzo y 5 de Junio con las que se ha contribuido a conformar un polo dentro del movimiento social dispuesto a enfrentar los ataques del gobierno (a las comunidades y sus recursos naturales, a los puertos de limón, a la educación) apelando a la movilización y a la independencia frente al gobierno.    

Las jornadas del semestre pasado, a pesar de que colocaron el tema a nivel nacional e incluso presionaron a la Administración Universitaria hasta hacerla pronunciarse por el 8% y la negociación de más FEES en 2009, no han sido, ni serán suficientes para lograr derrotar los ataques del gobierno a la educación; esto sin mencionar que los rectores han comenzado a bajar la cabeza ante la presión del gobierno.

Por eso, para esta segunda mitad del 2009, creemos que es necesario redoblar la lucha por el 8% y seguir insistiendo en la construcción del Encuentro Nacional de Lucha, como un polo dentro del movimiento social que enfrente consecuentemente los ataques del gobierno y mantenga como uno de sus ejes centrales la lucha por el presupuesto educativo.

Por otro lado, el acercamiento de las organizaciones de trabajadores de la educación y la combinación de la movilización callejera con presión dentro de la Asamblea Legislativa (que se convertirá en un hervidero de promesas de campaña electoral muy sensible a las reivindicaciones del movimiento social) será crucial para que la política del 8% progrese.    

Sin embargo el ingrediente clave y dinamizador de una lucha por el aumento del 8% del PIB para la educación en la negociación del presupuesto de setiembre lo constituye el movimiento estudiantil universitario, centralmente de la UCR. Esto porque además de haber sido la columna central de las movilizaciones anteriores, enfrenta, de manera cada vez más conciente, las expresiones concretas (insuficiencia en las becas, deficiencia y parálisis de las sedes regionales, falta de cupos, etc) del deterioro de la educación pública.

Nuestras propuestas de campaña de firmas por el 8% y su concierto de apertura este 14 de Agosto en la UCR, la Asamblea de Becas para lograr un sistema de becas que garantice realmente nuestro derecho al estudio y otra asamblea de las sedes regionales que le imponga un petitorio de necesidades concretas a la administración universitaria son propuestas encaminadas a transformar la lucha específica de nuestro movimiento estudiantil en el motor de la lucha por el 8%. 

Nuestra tesis es que al mismo tiempo en que resulta urgente encuadrar las luchas concretas del movimiento estudiantil dentro de un plan de movilización y una alianza con los trabajadores para resolver los problemas del sector educativo; son estas luchas las que generaran el activismo y la conciencia necesaria para poner este proceso en marcha.