EDITORIAL - DICIEMBRE 2008

Elecciones y renegociación

En las últimas semanas hemos visto a Ottón salir en distintos medios de comunicación, anunciarse a si mismo como el renegociador del TLC, basándose en la iniciativa de algunos congresistas gringos del partido demócrata y en declaraciones de campaña de Barack Obama. El presidente del PAC sostiene que es viable una renegociación del TLC que le quite ventajas a las transnacionales y que favorezca a los ciudadanos, "que los TLCs negociados hasta ahora, incluido el CAFTA, no benefician a los ciudadanos, sino a las transnacionales"
"El presidente Obama dijo en campaña, lo repitió en diversas ocasiones, que los TLCs tendrían que ser revisados, que a Latinoamérica había que tratarla como socia y no como súbdita. Y ese momento parece que pronto llegará". Informatico, 5 de diciembre del 2008.
Ante este hecho algunos sindicalistas como Albino Vargas, y el diputado de Frente Amplio, José Merino del Río, salieron a apoyar la propuesta, por ejemplo José Merino justifica su adhesión a esta política planteando, "… que toda lucha que demos, aunque sea para eliminar un solo artículo que perjudique a nuestro pueblo y a nuestro país, es justa y hay que darla", además, agrega, "si un día somos gobierno y tenemos el apoyo suficiente denunciaremos el TLC, mientras tanto lucharemos hasta donde podamos para que haga el menor daño posible. "
Sobre esta política de la renegociación existen varias trampas que desde los sectores de izquierda debemos combatir, la primera es la aceptación de este TLC y la política neoliberal del libre comercio, ya que una supuesta renegociación del TLC, nos pone a aceptar el TLC en su conjunto, con lo que estaríamos renunciando de hecho a la salida del TLC. Por eso diferimos con el diputado Merino en su aseveración sobre la justicia de esta supuesta lucha, ya que aún ni se conoce cuales serían los cambios al tratado, y es casi un hecho que elementos como las telecomunicaciones, los seguros, el convenio UPOV, etc., no serán tocados ya que son parte de la agenda de implementación.
El segundo problema es sobre quien recaería la renegociación, es obvio que sobre el gobierno, y para todos es muy claro que el gobierno de Arias no tiene ningún interés en renegociar el TLC, con lo cual el PAC nos venderá la idea de que solo una victoria de ellos podría garantizar una renegociación, con lo cual esperan que el conjunto del NO se sume a su campaña electoral. Esta es una clara trampa orquestada desde el PAC para amarrar a los sectores independientes y de izquierda detrás de su programa claramente burgués y antipopular. Recordemos que el PAC ha tenido acuerdos con el gobierno de Arias en materia fiscal y siempre fue, dentro de la oposición al TLC, su ala derecha oponiéndose a la lucha en las calles y al enfrentamiento con el TSE y la Sala IV. Es decir fueron un claro defensor de la institucionalidad corrupta que garantizó la aprobación del TLC.
Ante esto la izquierda clasista y combativa debe mantenerse independiente no solo ante la renegociación sino ante esta trampa electoral del PAC. Ya que el TLC llegará a ser derrotado no sobre la base de una renegociación entre gobiernos, sino mediante la lucha del pueblo centroamericano impulsada desde abajo, en este caso la crisis económica abierta por el neoliberalismo a demostrado la absoluta ruina, por eso la principal tarea de la izquierda hoy es impulsar la lucha contra estas políticas y no adornarlas como pretende el PAC.
En ese sentido nos parece que José Merino se equivoca al decir que solo desde el gobierno se podría denunciar el TLC; todo lo contrario proponerse como parte de un posible gobierno donde el PAC sería mayoría es condenarse a no luchar contra la derrota del TLC, ya que ésta renegociación es una política que viene desde arriba, desde el senado gringo y no desde los sectores que en las calles y con sus propios medios se opusieron a este tratado durante años.
Todo lo contrario la política de la renegociación en caso de concretarse será un claro parte aguas en la población costarricense, ya que en medio de los golpes de la crisis económica salir del TLC será una principales necesidades de nuestro pueblo, por eso la izquierda debe mantener el eje del NO al TLC.
Las elecciones del 2010 serán una dura prueba y una gran oportunidad para fortalecer una izquierda combativa y clasista, y creemos el Frente Amplio debería estar al frente de esta tarea, junto a los demás grupos de izquierda y los miles de activistas independientes, y no intentando que el PAC le abra un campo dentro de su proyecto.

 

 

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