Más allá de la derrota de ARENA

Posición del MSTC ante las elecciones del 15 de marzo
Como un detalle que denota el giro a la derecha relacionado con las políticas de un potencial gobierno Funes-FMLN, es interesante señalar que, asociados a la elaboración de dichas políticas han aparecido personalidades que en pasados conflictos se ubicaron al lado de gobiernos de ARENA, tal es el caso de Héctor Silva, separado del FMLN cuando era alcalde de San Salvador por colaborar con el gobierno de ARENA para la resolución de un conflicto con el sector salud, así como María Isabel Rodríguez, anterior rectora de la UES y principal impulsora de los préstamos del BID para dicha casa de estudios.
Indudablemente, el FMLN desecha puntos imprescindibles en defensa de los trabajadores y el pueblo en general, en el peor momento posible, por lo que, a pesar de los discursos de campaña y de la histórica relación entre el partido y el pueblo, el nuevo gobierno no será el “gobierno del pueblo”.
El factor Lula
Finalmente, es importante no dejar de lado los nexos de Mauricio Funes con el gobierno de Lula en Brasil, a través del cual han tenido contacto con empresarios brasileños, al punto de que, según declaraciones del alcalde electo de Santa Ana por el FMLN, serían éstos quienes financiarían el programa “Ciudad Mujer”. En mayo de 2008, el presidente Lula estuvo en El Salvador con motivo de una reunión del SICA, ocasión en la cual suspendió una conferencia de prensa que daría junto con el presidente Saca debido a una reunión que sostuvo a esa misma hora con Funes. El asesor de campaña que ayudó a Lula a llegar al gobierno, Joao Santana, es ahora el principal asesor de campaña de Funes. Por otro lado, el candidato del FMLN ha externado reiteradas veces su admiración por el gobierno brasileño. El actual gobierno de Lula es alabado por los organismos financieros internacionales y por la burguesía más conservadora a nivel mundial debido a que ha ejercido un gobierno totalmente plegado a los intereses del capital transnacional y de la gran burguesía brasileña, convirtiendo a Brasil en una submetrópoli del imperialismo, manteniendo una brecha creciente entre ricos y pobres y tomando medidas que han afectado el nivel de vida de obreros y campesinos. Lula mantiene altos niveles de popularidad en base a políticas compensatorias que no inciden en las causas de la pobreza, medidas como las que ahora propone un eventual gobierno Funes-FMLN.
El FMLN bajo el ataque de la burguesía
Si el programa de Funes no presenta ninguna incompatibilidad con los intereses de la burguesía ¿por qué ésta se ha alineado en aplastante mayoría a favor de ARENA, atacando al FMLN usando todos los recursos a su alcance? El actual partido en el gobierno ha sido la herramienta política que le ha permitido a la burguesía salvadoreña y al imperialismo un entorno sumamente favorable para la explotación de la clase trabajadora y de los recursos naturales del país. Los principales representantes de la burguesía nacional son miembros de ARENA y, si bien, en el pasado reciente hubo pugnas entre diferentes sectores burgueses, que siguieron siendo más o menos visibles hasta las elecciones del 18 de enero, el hecho de no haber perdido la suficiente cantidad de diputados como para que el FMLN tuviera mayoría simple en la Asamblea Legislativa, así como haber recuperado la alcaldía más grande del país, logró convencer a los burgueses descontentos de que todavía pueden confiar en ARENA como en su herramienta más útil para seguir explotando al pueblo salvadoreño. Así, aunque personajes como Federico Colorado y Roberto Murray Meza han expresado anteriormente que ante un eventual gobierno del FMLN ellos estarían dispuestos a seguir adelante con sus negocios, en días recientes han dejado claro que su primera opción sigue siendo ARENA y harán lo posible por mantenerla en el gobierno.
De igual manera, luego de tener el manejo del gobierno por 20 años, ARENA tiene mucho que ocultar ante el pueblo y por todos los medios se aferra al aparato para evitar se lleguen a destapar los múltiples casos de corrupción a los cuales podría tener acceso un eventual gobierno del FMLN.
Nuestras diferencias con El Socialista Centroamericano y el BPJ
La organización El Socialista Centroamericano, en el número 81 de su publicación, con el mismo nombre, al caracterizar al potencial gobierno Funes-FMLN, no lo caracteriza como un gobierno burgués, lo que luego se traduce en una política de apoyo a dicho gobierno. Anteriormente, nosotros explicábamos que en la actualidad el FMLN se aventura en un proyecto político con una organización en cuya dirección participa un sector de la burguesía, aunque ésta, en abrumadora mayoría siga defendiendo el proyecto de ARENA. El SOCA, a la hora de formular su política, llama a la conformación de un gobierno del FMLN que incluya a las organizaciones obreras, campesinas y populares. Nos parece que con el programa y la política de alianzas del FMLN, un gobierno de éste sería un gobierno igual o peor que los anteriores gobiernos burgueses, porque se apoyaría en su enorme apoyo popular para maniatar a las masas y evitar así que avancen contra los intereses de la burguesía y el imperialismo. Por eso, nosotros no apoyamos el frente electoral Funes-FMLN ni apoyaremos su gobierno. Estamos en el deber de alertar a las masas sobre el hecho de que éste será un gobierno burgués que aplicará un plan burgués. Las organizaciones revolucionarias tenemos la tarea central, de llamar a la construcción de un gran partido revolucionario que sea capaz de acompañar a las masas en sus reivindicaciones y adopte un programa de transición que permita a Centroamérica caminar hacia el socialismo. Esto sólo puede lograrse desde una posición de total independencia del FMLN, no compartiendo con éste las bondades de la administración de los negocios de la burguesía. Coincidimos con El SOCA acerca de lo central de la tarea de llamar a la conformación de una asamblea constituyente, que salde las deudas democráticas e impulse políticas que mejoren el nivel de vida del pueblo; sin embargo, nos parece imprescindible explicar a las bases del FMLN y a las clases explotadas que el primer obstáculo que tendrían que enfrentar para la instalación de esa asamblea constituyente, sería el mismo gobierno, en su afán de no perder apoyo de la burguesía y el imperialismo.
De igual manera, el Bloque Popular Juvenil, perteneciente a la Corriente Marxista Internacional, y siendo parte de la estructura del FMLN, mantienen cierta actitud crítica hacia éste y sus posiciones cada vez más hacia la derecha. En su documento Perspectivas para las próximas elecciones escriben: “Los marxistas del BPJ estaremos junto a las bases luchando para que nuestro gobierno no le haga ninguna concesión a la burguesía y en cambio aplique un programa firmemente orientado a defender a la clase obrera, el campesinado y demás pobres urbanos y rurales”. Tanto el SOCA como el BPJ tienen como política empujar al gobierno hacia la izquierda, presionándolo desde la base, pero sin denunciar el carácter burgués tanto del gobierno como de su programa. Para nosotros, por el contrario, es imposible cambiar el carácter y el programa de un gobierno burgués. Por lo tanto, una verdadera política revolucionaria, consecuente con las necesidades de la clase trabajadora y el pueblo sólo puede partir de una posición de total independencia del futuro gobierno.
Nuestra política
A pesar del carácter típicamente burgués del programa del FMLN, y de la alianza de éste con un sector de la burguesía, violando el principio de la independencia de clase, nos parece que el anhelo de la clase trabajadora, el campesinado y los sectores populares por derrotar el proyecto original de la burguesía salvadoreña, sacando a ARENA del ejecutivo, es totalmente válido. El MSTC está dispuesto a acompañar el voto de las masas para ayudarlas a derrotar a ARENA. Siendo la alianza Funes-FMLN, la que ofrece esa posibilidad en este evento electoral, aunque estamos en contra de su programa y sus alianzas, llamamos al pueblo a votar por el FMLN y ante las maniobras que el partido ARENA pueda realizar en contra de la voluntad del pueblo, llamamos a éste a que se prepare para hacer que se respete su decisión, sea cual sea.
Desde ya es imprescindible que las organizaciones revolucionarias llamemos a las masas a movilizarse para rechazar el programa del futuro gobierno, así como para exigirle garantice la reversión de las privatizaciones y los Tratados de Libre Comercio; asegure políticas que combatan los efectos perniciosos de la dolarización; desarrolle políticas que protejan a las clases explotadas de los efectos de la crisis económica mundial, se derogue la ominosa ley de amnistía; que asegure de manera decidida la separación entre las iglesias y el estado, así como una educación totalmente laica. Que garantice los derechos de las mujeres, y detenga las iniciativas que atentan contra los derechos de los homosexuales. De manera urgente, debe promover el desarrollo de los pueblos indígenas y el campesinado, incluyendo el derecho a contar con tierra para cultivar. Más aun, es imprescindible que las organizaciones revolucionarias levantemos consignas que vayan más allá, como la expropiación de la banca imperialista y de la propiedad de la oligarquía salvadoreña; expropiación sin indemnización de las empresas imperialistas que explotan los recursos naturales y los sectores estratégicos de la economía salvadoreña; el rompimiento con las instituciones financieras imperialistas (FMI, BM, BID) y el no pago de la deuda externa.
El éxito en la lucha por mejores condiciones de vida para las grandes mayorías, sólo será posible si los explotados cuentan con un gran partido revolucionario que las acompañe en sus luchas, por lo que invitamos a todas las organizaciones revolucionarias del país a que nos unamos para la construcción de ese gran partido, que levantando el principio de la independencia de clase y con las herramientas que nos proporciona el marxismo, trabajemos junto a las clases explotadas por su verdadera liberación, la cual encontrarán sólo si avanzamos hacia el socialismo.