El Salvador, Independencia de Clase, la única salida para la clase trabajadora
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Editorial, Lucha Socialista MSTC (seccion de la LIT), mayo 2009
La crisis del capitalismo se ha profundizado a nivel mundial y nuestro país no esta exento a este fenómeno. Los empresarios están obligando a los trabajadores a pagar los costos de esta crisis mediante un incremento estrepitoso del desempleo, despidos, cierre de empresas, y ahora pretenden aumentar el costo de la electricidad y amenazan con aumentar el costo del pasaje. Mientras tanto, la crisis ha desenmascarado a los gobiernos, y hace más evidente ante la clase trabajadora, su carácter anti-obrero y pro empresarial.
Este primero de mayo conmemoraremos el día de la clase trabajadora, el día en que conmemoramos la muerte de todos aquellos compañeros y compañeras que perecieron luchando por nuestras reivindicaciones, por nuestros derechos y nuestras conquistas. Sin embargo la mejor forma de conmemorar todos estos años de lucha proletaria es recordando el pilar de nuestros principios, el principio que todos los luchadores y luchadoras que han conseguido las grandes conquistas del movimiento obrero (salario mínimo, voto de los trabajadores, voto de las mujeres, jornada de ocho horas, derecho a la pensión, etc.) han tenido presente, el principio de la independencia de clase. Tener esto presente significa entender que existen únicamente dos clases en el mundo, la clase de aquellos que son dueños de los medios de producción y viven a costa del trabajo de otros y la clase de aquellos que no tienen más que su fuerza de trabajo para sobrevivir. Justamente estas dos clases tienen intereses completamente antagónicos, irreconciliables, y por ende la clase trabajadora debe organizarse independiente de la burguesía, y luchar contra el estado que ellos han creado para defender sus intereses, contra sus instituciones y sus leyes.
Nosotros sabemos que la clase trabajadora salvadoreña, alberga grandes esperanzas en que el gobierno entrante de Funes-FMLN, sea quien la libere de sus cadenas y quien haga las transformaciones que rompan con la explotación de la clase trabajadora y que garantice la eliminación de la pobreza y el desempleo.
Sin embargo ante estas expectativas debemos hacernos las siguientes preguntas: si realmente el gobierno entrante va a gobernar para los trabajadores y no para los empresarios ¿por qué ha callado sobre el inminente aumento de la electricidad y sobre el intento de los empresarios de aumentar el costo del pasaje? ¿Por qué Funes dice que va a ser el gobierno que hubiera deseado Romero, y sin embargo está a favor de la ley de amnistía que permite que los mismos asesinos de Romero y de tantos otros luchadores sociales anden sueltos? ¿Por qué está a favor de la ley antiterrorista, que lo que pretende es penalizar la lucha social? ¿Por qué el FMLN ha dejado de estar contra el TLC, un tratado que se convierte en la principal herramienta de explotación y dominio del imperialismo gringo?
La fórmula FMLN-Funes, representa la alianza del FMLN con sectores de la clase empresarial de El Salvador. Esta se ve materializada en el grupo de Los Amigos de Mauricio Funes, y la alianza con burgueses como Nicolás Salume o Miguel Menendez, Enrique Rais entre otros.
Es por eso que si bien el pasado 15 de marzo la oligarquía sufrió una derrota con la victoria de Funes-FMLN, la victoria de la clase trabajadora es una victoria parcial, distorsionada, ya que si bien derrotó la principal opción de la burguesía y del imperialismo (ARENA), la llegada del Frente mediante la alianza con un sector de la burguesía (rompiendo con el principio de independencia de clase), significa que en última instancia va a gobernar para la burguesía.
Es por esto que desde ya debemos empezar a organizarnos de forma independiente; independientes de la burguesía e independientes de gobierno, para impedir que el futuro gobierno se valga de la esperanza que tienen los sectores populares para aplicar contra-reformas y políticas anti obreras, y para luchar por las legítimas reivindicaciones de la clase trabajadora.
No podemos depositar nuestras esperanzas en un futuro mejor, en un gobierno que va a gobernar bajo la constitución de los empresarios, con las instituciones de los empresarios, con el ejército de los empresarios, en un Estado que fue creado por los empresarios. Nuestras esperanzas sólo pueden recaer en nuestras propias fuerzas, en nuestras organizaciones de clase, y en la fuerza de nuestra movilización. Sólo la lucha cambia la vida.
Este primero de mayo conmemoraremos el día de la clase trabajadora, el día en que conmemoramos la muerte de todos aquellos compañeros y compañeras que perecieron luchando por nuestras reivindicaciones, por nuestros derechos y nuestras conquistas. Sin embargo la mejor forma de conmemorar todos estos años de lucha proletaria es recordando el pilar de nuestros principios, el principio que todos los luchadores y luchadoras que han conseguido las grandes conquistas del movimiento obrero (salario mínimo, voto de los trabajadores, voto de las mujeres, jornada de ocho horas, derecho a la pensión, etc.) han tenido presente, el principio de la independencia de clase. Tener esto presente significa entender que existen únicamente dos clases en el mundo, la clase de aquellos que son dueños de los medios de producción y viven a costa del trabajo de otros y la clase de aquellos que no tienen más que su fuerza de trabajo para sobrevivir. Justamente estas dos clases tienen intereses completamente antagónicos, irreconciliables, y por ende la clase trabajadora debe organizarse independiente de la burguesía, y luchar contra el estado que ellos han creado para defender sus intereses, contra sus instituciones y sus leyes.
Nosotros sabemos que la clase trabajadora salvadoreña, alberga grandes esperanzas en que el gobierno entrante de Funes-FMLN, sea quien la libere de sus cadenas y quien haga las transformaciones que rompan con la explotación de la clase trabajadora y que garantice la eliminación de la pobreza y el desempleo.
Sin embargo ante estas expectativas debemos hacernos las siguientes preguntas: si realmente el gobierno entrante va a gobernar para los trabajadores y no para los empresarios ¿por qué ha callado sobre el inminente aumento de la electricidad y sobre el intento de los empresarios de aumentar el costo del pasaje? ¿Por qué Funes dice que va a ser el gobierno que hubiera deseado Romero, y sin embargo está a favor de la ley de amnistía que permite que los mismos asesinos de Romero y de tantos otros luchadores sociales anden sueltos? ¿Por qué está a favor de la ley antiterrorista, que lo que pretende es penalizar la lucha social? ¿Por qué el FMLN ha dejado de estar contra el TLC, un tratado que se convierte en la principal herramienta de explotación y dominio del imperialismo gringo?
La fórmula FMLN-Funes, representa la alianza del FMLN con sectores de la clase empresarial de El Salvador. Esta se ve materializada en el grupo de Los Amigos de Mauricio Funes, y la alianza con burgueses como Nicolás Salume o Miguel Menendez, Enrique Rais entre otros.
Es por eso que si bien el pasado 15 de marzo la oligarquía sufrió una derrota con la victoria de Funes-FMLN, la victoria de la clase trabajadora es una victoria parcial, distorsionada, ya que si bien derrotó la principal opción de la burguesía y del imperialismo (ARENA), la llegada del Frente mediante la alianza con un sector de la burguesía (rompiendo con el principio de independencia de clase), significa que en última instancia va a gobernar para la burguesía.
Es por esto que desde ya debemos empezar a organizarnos de forma independiente; independientes de la burguesía e independientes de gobierno, para impedir que el futuro gobierno se valga de la esperanza que tienen los sectores populares para aplicar contra-reformas y políticas anti obreras, y para luchar por las legítimas reivindicaciones de la clase trabajadora.
No podemos depositar nuestras esperanzas en un futuro mejor, en un gobierno que va a gobernar bajo la constitución de los empresarios, con las instituciones de los empresarios, con el ejército de los empresarios, en un Estado que fue creado por los empresarios. Nuestras esperanzas sólo pueden recaer en nuestras propias fuerzas, en nuestras organizaciones de clase, y en la fuerza de nuestra movilización. Sólo la lucha cambia la vida.