Concesión portuaria en Limón pasar de la resistencia a la ofensiva
Héctor Monestel
No podemos dejar de tener en cuenta que esta intentona de carácter anta-obrero y fascistoide ocurre precisamente en el contexto de elecciones nacionales, a escasos días del día de las elecciones el próximo 7 de febrero. De ahí que de momento, tal parece que el Gobierno – su Ministerio de Trabajo – sopesando la situación provocada, titubea en legitimar la maniobra bajo el pretexto de que no se han formalizado gestiones o solicitudes en tal sentido ante ese Ministerio. Mejo dicho, no se han animado a legitimarlas. Y es que, una movilización de los trabajadores portuarios y de la comunidad limonense – incluida la huelga - con respaldo del resto del movimiento sindical y popular en ese contexto, no sería a todas luces un buen negocio electoral ya no solo para la candidata del Gobierno sino también para el conjunto de los partidos y candidatos de la burguesía que igualmente están por la apertura y entrega de los muelles a los grandes capitales imperialistas.
Es que aquí – pensamos nosotros – no se trata únicamente del indispensable altruismo mostrado hasta ahora por los dirigentes. Es decir, no es sólo un asunto moral porque las luchas obreras y populares registran miles de ejemplos de derrotas en los que “se muere con las botas puestas”, pero se muere al fin Las luchas entre el Capital y el Trabajo son luchas políticas y tienen un carácter tan dinámico que su estancamiento (el popular “nadadito de perro”) termina a la postre derrotando al movimiento. Es la férrea ley de la vida social y natural que nos enseña que “lo que no avanza, retrocede, irremediablemente”.
Por eso desde el MAS, en el espíritu más constructivo, respetuoso y solidario con la dirección de SINTRAJAP, reconociéndole sus grandes méritos y ejemplar altruismo, no podemos menos que expresar nuestras preocupaciones por algunas de las situaciones y hechos puestos hoy en la palestra – esto a riesgo incluso de estar nosotros mismos equivocados parcial o totalmente.
El hecho puro y simple de que el Gobierno haya logrado montar ya una supuesta “asamblea” del sindicato con asistencia de 400 trabajadores, según lo informa la misma dirigencia sindical, no se puede pasar a la ligera o señalar como un simple dato. En un sindicato de 1.500 afiliados (98% de la planilla institucional), 400 de sus miembros de base no es ya un simple grupito de esquiroles. Evidentemente, se ha entronizado una importante confusión y división en la unidad de los trabajadores tras los espurios objetivos del Gobierno y el Gran Capital. Seguramente la dirección de SINTRAJAP estará haciendo el balance crítico de este hecho, dándose a su vez una política urgente de recuperación de lo más sano de ese sector, neutralizando y reventando incluso - si fuera necesario – al puñado de verdaderos esquiroles a sueldo.
En este sentido es de considerar un cambio en la estrategia de la lucha. Como toda lucha de los trabajadores y pueblos del mundo en las últimas décadas, la lucha contra la concesión portuaria en Limón ha sido hasta ahora una LUCHA DE RESISTENCIA. Es claro que en esa resistencia, el desgaste lo están teniendo los trabajadores. Para el Gobierno y los inversionistas portuarios quebrar esa resistencia, es cuestión de un tiempo que sí pueden darse todavía ellos, así sea con este o con el Gobierno que salga electo en febrero. Como se dijo, la dirección de SINTRAJAP tiene el gran mérito de haber garantizado hasta ahora esa resistencia. Pero no se podrá resistir todo el tiempo, el conflicto tendrá (y tiene) que resolverse por el fondo y de manera definitiva.
De ahí que pensamos que ya es hora de cambiar el acento estratégico de esta gran lucha nacional y sindical, en el sentido de CONVERTIR LA RESISTENCIA EN OFENSIVA. Queremos decir que ya no está bastando sólo con oponerse a la concesión de los muelles ( está visto que el Gobierno y el Gran Capital no van a desistir ) sino que hay que hacer de la nacionalización e inversión pública en los muelles de Limón, el eje de toda esta lucha, es decir, enterrar la concesión llamando a la movilización ofensiva por la inversión y la nacionalización portuaria, aunado ello a la defensa de la autonomía sindical y de los derechos y garantías de los trabajadores de la institución.
Mas sea cual sea el acento, está visto también que ya es el momento que el conjunto de los trabajadores organizados en SINTRAJAP asuman su papel activo y protagónico. Esta es una lucha que por su carácter es no sólo gremial por las condiciones de vida y de trabajo de un importante sector del movimiento obrero costarricense, sino que es también una lucha marcadamente anti-imperialista en defensa de un importante extremo de la soberanía nacional. La convocatoria de SINTRAJAP a todo el movimiento sindical y popular costarricense, tras un plan de lucha y movilizaciones preciso, que involucre de manera urgente y especial a todo el pueblo limonense, que implique democráticamente a toda su base sindical y que no descarte la huelga general y regional como medio de lucha, es todo ello una necesidad urgente.
Desde el MAS nos ponemos incondicionalmente al servicio de esta gran jornada nacional, independientemente del Gobierno de turno que esté hoy o mañana a la cabeza de esta nueva agresión contra los trabajadores y el pueblo de Costa Rica.